Reformar la cocina o el baño es una de las decisiones más impactantes —y emocionantes— que puedes tomar en tu hogar. Pero también es donde más fácilmente surgen imprevistos, malentendidos o gastos innecesarios.

En nuestra experiencia ayudando a cientos de familias a renovar sus espacios, hemos visto los mismos errores repetirse una y otra vez. Por eso queremos compartir contigo los errores más comunes al reformar cocina o baño… y, sobre todo, cómo evitarlos.

1. No planificar el presupuesto con margen de contingencia

Error: “El presupuesto es de 10.000 €… ¡y no un euro más!”
Realidad: En reformas, siempre aparecen imprevistos: tuberías antiguas, humedades ocultas, cables mal instalados…

Solución: Añade un 10-15 % de margen al presupuesto inicial. Y elige una empresa que te informe de forma transparente desde el primer día.

2. Subestimar la importancia de la distribución

Error: Centrarse solo en estética y olvidar la funcionalidad.
Realidad: Una cocina preciosa pero con el fregadero lejos del grifo del agua caliente, o un baño con la puerta que choca con el inodoro, se convierten en un quebradero de cabeza diario.

Solución: Trabaja con un profesional en diseño de interiores o arquitecto técnico que optimice el espacio según tu rutina. Usa la regla del “triángulo de trabajo” en cocinas (fregadero – nevera – cocinero).

3. Elegir materiales solo por precio

Error: “Este azulejo es más barato, ¡perfecto!”
Realidad: En zonas húmedas como baños o cocinas, los materiales deben ser resistentes al agua, al vapor y al desgaste. Un ahorro inicial puede costarte el doble a medio plazo.

Solución: Invierte en revestimientos, griferías y sanitarios de calidad certificada. Pregunta a tu reformista qué marcas recomienda y por qué.

4. Ignorar la iluminación

Error: Una sola lámpara en el centro del techo.
Realidad: La cocina necesita luz focal en zonas de corte y cocción; el baño, luz uniforme (y cálida) en el espejo para maquillarte o afeitarte sin sombras.

Solución: Diseña una iluminación por capas: general, funcional y de ambiente. Y no olvides los puntos de luz en armarios o bajo encimeras.

5. No coordinar a los profesionales

Error: Contratar al fontanero por tu cuenta, al electricista por otro lado y al albañil por recomendación…
Realidad: Sin un líder de proyecto, los tiempos se alargan, surgen incompatibilidades y tú terminas resolviendo disputas.

Solución: Opta por una empresa de reformas integrales que gestione todo el proceso. Un solo contacto = menos estrés y mayor coherencia.

6. Olvidar los permisos o normativas

Error: “Es solo mover un tabique, no hace falta permiso.”
Realidad: Algunos cambios estructurales, instalaciones o modificaciones en fachada (en comunidades) sí requieren licencia municipal.

Solución: Consulta siempre con tu reformista si el proyecto necesita visado o comunicación previa al ayuntamiento. Mejor prevenir que tener que demoler lo ya hecho.

Conclusión: una buena reforma empieza con buena planificación

Reformar tu cocina o baño no tiene por qué ser una pesadilla. Con anticipación, el asesoramiento adecuado y un equipo profesional detrás, puedes lograr un espacio funcional, duradero y hermoso… sin sorpresas desagradables.

¿Estás pensando en reformar? Escríbenos y te ayudamos a planificar tu proyecto desde cero, sin compromiso.

Suscríbete a nuestro boletín

Para recibir todas nuestras publicaciones

Get a personal consultation.

Call us today at (555) 802-1234

Aliquam dictum amet blandit efficitur.